domingo 7 de febrero de 2010

Biston Betularia: Sobre el mal uso de drogas y las anécdotas degolladas.

A veces siento que es una injusticia para mi especie que yo siga viva.
Con gente como yo procreando hijos nunca vamos a llegar a tener una raza que resista el cambio climático. Hijo te dejo: una debilidad visual que nunca te abandonará, alergias varias, una piel que no resiste el sol, un hígado delicado, dientes débiles, 921 borracheras de tu padre, 873 mías.


Entonces, este es mi plan: dejemos de lado los proyectos revolucionarios e iniciemos una guerra letal contra nosotros mismos. Prescindamos de comodidades, arreglémonoslas con nuestros propios cuerpos, con nuestras uñas abriendo nueces y encalleciéndonos los pies. Muramos de insolación, de gangrenas, de ictericia, de rabia.

lunes 11 de enero de 2010

Sagrada Familia

Yo soy la bisagra que articula

el abrazo y el lobo,

el flequillo engrasado y tu muñeca.

Ese nexo que comunica tu desden y la misantropía,

mis malos augurios y un calidoscopio de lagañas.

Siempre te olvidas las llaves y yo nunca voy a poder salir.

Hoy a la tarde me hice un té de conflictos y lo tragué todo de un sorbo,

quemándome las muelas. Pero lloré y nunca me ves llorar,

se me saltaban los mocos y no miramos más la tele,

ni hablamos de mí. Gracias.

miércoles 30 de diciembre de 2009

Trenes IV

No tengo celular, no tengo la cavidad bucal como a un vestíbulo de trastornos, no tengo una buena semana. Es el tercer día (léctico) caliginoso, húmedo, vació, el peor de los señalados con un círculo azulbic del alma-naque.
Me metí otra vez en el repulsivo depósito de nicotina rancia: Mi casa tu casa, decoración de interiores, jardín, playroom y sala de estar. No tenés baño, no tenés cocina, no tenés una edición tapa-duras, no tenés circunspecciones y me venís con esto, con escuchá este tema, con acercate que tenés una pestaña en la mejilla.
Mirá como me voy y no te dije lo que te vine a decir, otra vez. Mirá como llueve mas fuerte y te das cuenta por los ágiles y violáceos hilos que dibujan las gotas en explanada por las ventanillas del tren, rectilíneas, reproduciendo el poder de la monocromía del riel. Sístole-diástole, como yo misma, un silbido y de vez en vez el virulento entrecruce.

jueves 17 de diciembre de 2009

Anguila

Como el estadio inmediatamente anterior a bifurcarse su dolor en egoísmo o un puño alzado sobre su propia miseria, vomita sus palabras de anguila : el ojo de espejo entiende/copia y de a poco asume su culpa.
Se engangrena en su propia autocompasión; ahí mismo, entre los dientes, entre los pelos, en una pila de huesos roídos por los buitres.
(Johnny cae de rodillas, comienza a golpear su cabeza contra el armario, comienza a reír histéricamente)

Palmípedo

Línea C, tu frustrante manera

de no
desabrocharte.
Palmípedo, reptil, hijo de un árbol y un pez,
figura informe,
holocausto.

Monte, desagüe, la curvatura. Ojos de vidrio,
cortadura de papel, la piel bajo mis uñas.

A la mañana volves como la resaca, como el frió si

me despierto destapada.


Entré en el
mundo rancio
otra vez.


Vos volves.

martes 10 de noviembre de 2009

Vaciada

Ya no hay manera de comprobar ese mil y un por ciento de probabilidades de existencia de su/sus remanentes sentimental. Yo quisiera saber, quisiera de a-poco, quisiera los mensajes oníricos, todo para mi sola, todo en marabunta. Pero no somos mas, otra vez, que la negación de lo establecido como gritando con la boca llena de trapos. No somos más que el domingo sin esa rodilla en carne viva, sin los caracoles de humo y el vómito a las 11 de la mañana pegoteado en la almohada. O lamparones de un colchón orinado, como un recuerdo de la materia. Ni sangre, ni sudor, ni lágrimas.